domingo, 22 de abril de 2012

DÍA DEL LIBRO

MEMORANDUM 
DON JOSÉ COBOS RUIZ

 
Hace mucho tiempo en un lugar llamado Nerja, vivía un gran 
hombre sabio que amaba a los libros tanto como a su familia, para Él estaban vivos. 
Maestro por dos veces, cuando terminó la primera vez era aún menor de edad, no podía ser funcionario, estudió el Plan Profesional que eran 5 años de magisterio con el ingreso oposición. Y casi Cura, estudió en el Seminario y sabía latín y griego, amén de otras muchas cosas.
En este lugar, preciosa Nerja, participó de muchas formas en la vida cultural, como maestro, alcalde, butanero, profesor de la autoescuela, impresor, escritor y poeta, pero lo que más nos importa en este cuento: fue Bibliotecario.Fundó la Biblioteca Municipal de Nerja, Le puso el nombre de su Poeta favorito "Salvador Rueda" autor de Macharavialla al que no se le hizo el debido reconocimiento a todo el color que aportó en sus letras y cantos de su tierra, según él.
Rescató archivos y libros de manos privadas, los registró, fichó y restauró, incrementó considerablemente el número de volúmenes, los leyó y los dio a leer a todos aquellos que presentaban el más mínimo interés.
Tanto quería a sus libros que los colocó en el piso de encima de los Arcos del Balcón de Europa, para que tuvieran las mejores vistas.
Todas las tardes después de la escuela, pasaba por la Biblioteca, sabía de memoria los libros que contenía, yo, su hija pequeña, me iba con él, me buscaba un libro y mientras escuchaba sus lecciones de literatura, soñaba...
Soñaba que me leía todos los libros y me faltaban
 - ¿Qué hago Padre si no tengo más libros para leer?
-  Entonces los escribirás tu y yo los ficharé, les pondré la señal en el lomo, que indique el sitio y rellenaré las estanterías que faltan con los libros tuyos. Sería para mi un honor, los libros son mis mejores amigos, nunca me fallan, no hay libro malo sin algo aprovechable. Están vivos y son agradecidos, si los lees y tratas bien te enseñan como un buen maestro. Si los rompes o los maltratas, te cierran la puerta al mundo de los sabios.

Ahora se que esto es bien cierto, además tienen su orgullo, si los prestas, no vuelven.
Mi padre murió el 22 de abril de 1983, hace 29 años. 
Lo sepultamos en Nerja un 23 de Abril, para siempre su memoria quedará ligada al Día del Libro.
copyright María Teresa Cobos Urbano.
Todos los derechos reservados.
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