miércoles, 29 de agosto de 2012

¡Hoy me siento pirata!

 
 «Navega, velero mío,
sin temor,
que ni enemigo navío
ni tormenta, ni bonanza                  
tu rumbo a torcer alcanza,
ni a sujetar tu valor...
 
... 
 ¡Sentenciado estoy a muerte!         
Yo me río;
no me abandone la suerte,
y al mismo que me condena,
colgaré de alguna entena,
quizá en su propio navío.                

  Y si caigo,
¿qué es la vida?
Por perdida
ya la di,
cuando el yugo                           
del esclavo,
como un bravo,
sacudí.

  Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,              
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.
 
Extracto de La Canción del pirata, José Espronceda. 

viernes, 24 de agosto de 2012

PETROLEUM

Para escuchar la noche de mis sueños,
vocablo oscuro, genio dulzón,
zahorí de aguas turbulentas,
sigo rimando versos aún más callados
cuando gritar quisimos:¡Para esa guerra!

Nadie escuchó nada, nadie paraba,
no fue una sola voz, que fue un tumulto
de millones de voces conjuntadas,
aunque gritando tanto
ningún eco tuvieron sus palabras.

Quiere el poder que sepulte la noche en el olvido
esa barbaridad, ese abuso de fuerza, esa matanza,
más aunque arriba la noche silenciando,
no cesa de mugir en versos calladitos,
palabras de rabia contenida, verbos de rencor
rompiendo la Inocencia.

No hay marcha atrás, cuando subyacen 
tantos cuerpos muertos.
Y es en la Noche Gris de nuestro sueño
que suenan sin cesar negras palabras,
versos calladitos, susurro de dolor y de tristezas.
 Álora 8-1-2004  María Teresa Cobos Urbano. Copyright.


 


jueves, 23 de agosto de 2012

A la luz de mi Madre

Tu fuiste para mí
la dulce savia que me hizo vivir
recinto del reposo
posada de dulzura
paz
Principio y fin de mi vida 
en ti convergen
¿Dónde estás?
Un mal día partiste
no sé donde
para no regresar más.

¿Quién osó profanar
el templo de cristal
que había en tus ojos
apagando su luz?
El manantial de vida
de tu pecho
se secó para siempre
desamparando al fruto de tu vientre.

Solo te pido,
si escucharme puedes,
por el lazo de Madre,
que aún te ata,
más allá de la muerte,
a través de esa foto amarilla,
que a diario contemplo,
mándame una sonrisa,
yo, te mando un beso.
María Teresa Cobos Urbano. Copyright.


miércoles, 22 de agosto de 2012

Sueños

Ese amor que llegó despacito
nos sorprendió jugando al ajedrez
no lo oimos llegar
¿Qué disparate?
¡Fue!

Un amor se coló en la partida
con hilos invisibles nos ató
ya no hay quién nos desate.
¿Qué locura?
¡Lo logró!

Este amor que nos fue dibujando
la sonrisa en los labios a los dos
nos volvió mejores, más felices.
¿Qué tontería más grande?
¡Ocurrió!

Un amor instalado en el tablero
jugando con los dos
nos llenaba los sueños de colores
¿Qué cosa más absurda?
¡Pasó!

Ahora que ya se acaba la partida
tu te tienes que ir
nadie pierde, esto queda en tablas.
¿Qué dolor?
¡No cierres al salir!

María Teresa Cobos Urbano. Granada Abril 2000. Copyright.

martes, 21 de agosto de 2012

Hilos invisibles, las palabras.

El monólogo a dúo compuso melodías
torrente de palabras a dos voces
una grave, la tuya,
otra aguda, la mía,
y tras ellas, ocultos,
unos hilos invisibles nos unían.
La mirada de frente, sin bajarla,
nuestras nerviosas manos
aferradas a una taza de café,
una mesa en medio, dos metros apenas,
y qué cerca de ti me encontraba.
Cinco horas hablando
dos mundos diferentes se abrazaban.
Granada-1999-María Teresa Cobos Urbano. Copyrigth.

viernes, 17 de agosto de 2012

Canción para Khalid

 
Se acaba
y empieza al tiempo
una y otra
vieja y nueva
la historia
 
Valiente que no reviente
tu gloria
vieja y nueva
una y otra
tu historia
 
Canciones que lleva el viento
sonoras
una y otra
solo renueva
su historia
 
¡Adiós! y ¡Hola!
vieja y nueva
canciones
olas
historias
 
Ternura 
que no te olvido
al contrario
te canto
tu memoria
 
Las alas que lleva el viento
en su contra
una y otra
vieja y nueva
la sombra
 
Colores nuevos sabores
y vino
la DONNA
nueva y vieja
una y otra
¡NO TE OLVIDO!
Granada sábado noche 18-12-99. María Teresa Cobosa Urbano.Copyright.

jueves, 16 de agosto de 2012

Recordando a Javier.

Llegué tarde a tu último Paseo de los Tristes,
mi resistencia a leer el periódico en vacaciones,
cuando lo hice, pasaba ya del sol del mediodía,
aún así, hice el camino, bordeando el Darro,
Alhambra arriba.

Despues de un laberinto hermoso,
pero interminable, hallé el lugar,
aún sin nombre, donde dicen estar tus restos,
no tienes buenas vistas, ¿acaso importa?
lo que sí quiero saber ¿a dónde has ido?
¿qué poemas nos traerás de ese viaje?

¿Quién soy yo?
Una mujer que nunca conociste
a la que un día enganchaste la mirada,
asomé un instante y pude ver
un inmenso océano de ternura.

¡Adiós Javier! te llevas
un centenar de sueños en tus palabras,
nos dejas tu obra inacabada
y una pena infinita.

¡Adiós Poeta!

A Javier Egea, poeta en Granada, Julio 1999.
María Teresa Cobos Urbano. Copyright.

miércoles, 15 de agosto de 2012

Prefiero

Prefiero la risa de los niños jugando
en esta plaza de la Fuente de Arriba
a un ruido ensordecido, bombas extrañas,
rasgando vidas.

Prefiero tranquilos amaneceres,
campos llenos de olivos,
a bandadas de uniformes,
masas grises, tediosas despedidas.

Prefiero alegres naranjales,
limoneros, escolares cantando,
a ojos llorosos, marchitos campos,
hambre y sed de justicia.

Yo prefiero la paz
¿Tu qué prefieres?

María Teresa Cobos Urbano. Álora, Balcón del Ayuntamiento 30-01-2008. Copyright.

domingo, 12 de agosto de 2012

Verdadero Poema

Yo, que nazco de tu mente, de repente
Requiriendo toda tu atención.
Me engendras en lo negro de la noche,
Gritando de dolor.
No le canto a la luna, no soy grillo,
Sin cordura ni lógica, con razón.
No me vendo al dinero, que no quiero,
No persigo al poder, no he de convencer,
Me visto de Ternura, en la locura,
De Esperanza verde, en el amor,
De sangrante Granada en el dolor,
De amarillo limón, si eres mayor,
La hipocresía me viste de ironía,
La soledad no  me llena de Paz,
Me deja indiferente el envidioso,
La ambición del poderoso, me hace chillar,
Soy caprichosa, aunque Hembra no soy,
No soy Varón, aunque alzo mi voz,
Con mi libre albedrío en todos nazco,
Sólo unos pocos, escucharán mi canción.

María Teresa Cobos Urbano, Granada 2003 Todos los derechos reservados. Copyright.



viernes, 10 de agosto de 2012

Amanecer y olvido

Volver atrás sin odios ni mentiras
sin prisa al caminar
esperando que el sol quiera salir a iluminar mi cielo
nada que reprochar
Solo una ausencia grande un desencuentro
una traición quizás
Me juzgaron, juzgué, sin jueces ni testigos,
Me obviaron, los obvié
me perdieron y los perdí
Si nadie pide perdón
¿Por qué se va a perdonar?
Creemos saber quién somos
y donde estamos,
habla el orgullo y no sabemos nada
De momento nos va bien en la vida
Esa herida no se cerrará
Y ahora retornar, como el salmón,
en el mar de su infancia
jugando con las olas, siguiendo la corriente
hasta el final...
Esperando que el sol quiera salir a iluminar mi Mar.
Sin prisa al desandar